31 octubre, 2016

Marvel se pone místico



Tras el éxito de Civil War, a Marvel le tocó volver a la etapa de introducción de personajes con la historia del Doctor Strange.


Stephen Strange es un aclamado cirujano, quien tras un accidente, busca recuperar su vida a través de temas místicos como el poder del espíritu y los multiuniversos; aspectos que han convertido este personaje en uno de los más icónicos de la casa de las ideas.

Si bien el guion de Scott Dirreckson (también director de la cinta) y Robert Cargill aprovecha explotar estas temáticas como un valor de autenticidad, la narrativa sigue cayendo en la formula clásica Marvel: narrativas predecibles, comedia socarrona (en momentos forzada), y su ya típica necesidad de conectar a sus personajes dentro de su universo cinematográfico.

Pese a esto, la cinta es un gran deleite visual, casi psicodélico, que juega con aspectos geométricos, saturaciones de color y escenarios irreales e imaginativos.

Asimismo, la banda sonora de Michael Giacchino es sobresaliente, quién por primera vez (pese a un descarado autoplagio), logra componer la primera banda sonora memorable del universo Marvel.

El personaje de Strange resulta memorable gracias al carisma del actor Benedict Cumberbatch y el elenco que le acompaña, dentro del cual destacan Tilda Swinton y Chiwitel Ejiofor como personajes secundarios de relevancia.

Viciada y en ocasiones forzada, “Doctor Strange: Hechicero Supremo” sobresale por su elenco y su trabajo visual.


Texto para Capital Hidalgo




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