16 enero, 2014

Puro ESCÁNDALO americano


David O. Russell desde su cinta de 2010 "The Fighter", demostró que las historias por muy simples y complejas que sean se valen de que sus personajes sean el ingrediente principal que hacen únicas a sus últimas dos películas. Personajes atípicos, socialmente inadaptados y moralmente incorrectos que sin duda ayudaron a sus ultimas dos cintas a aspirar a las grandes ligas en las etapas de premiaciones.

El director retoma a los protagonistas principales de sus últimos filmes (The Fighter y Silver Linings Playbook): Amy Adams, Jennifer Lawrence, Christian Bale y Bradley Cooper, para contarnos una historia escrita por el mismo O. Russel y Eric Singer, entre la comedia y el drama, basándose en los hechos ocurridos durante el escandaloso operativo anti-corrupción Abscam, ocurrido en E.U. entre los años 70's y 80's, donde varios políticos fueron capturados por el FBI por actividades ilícitas durante sus mandatos.

Irving Rosenfeld (Bale) es un estafador el cual en una fiesta, se enamora de la bella Sydney Prosser (Adams). Ambos inician una aventura amorosa y de fechorías hasta que el agente del FBI Richard DiMaso (Cooper), después de descubrirles "con las manos en la masa" les pide su ayuda para una operación encubierta que pretende develar los actos políticos de corrupción utilizando al alcalde Carimne Polito (Jeremy Renner) para lograr su cometido.

El guión escrito por O. Russell y Singer se vale de narraciones en voz en off de sus protagonistas para relatarnos los sucesos como van ocurriendo y a la vez describirnos a otros personajes, sin permitir que el espectador descubra por si mismo la esencia de cada uno de los involucrados en este enredo que es "Escándalo Americano". 

La cinta transcurre durante los años 70 y 80, sin duda el diseño de arte, vestuario y producción utilizados para llevarnos en un viaje en el tiempo a esa época dorada lucen impecables aunado a su fabulosa banda sonora, más sin embargo la caracterización de los personajes luce acartonada, falsa y en ocasiones burda con un trabajo de maquillaje demasiado elaborado.

En la cuestion actoral, si bien hay más situaciones cómicas que dramáticas, las líneas de diálogo se sienten forzadas y esto no ayuda a sus protagonistas, Bale y Jennifer Lawrence, quien da vida a la atormentada esposa de Irving, tienen secuencias donde en lugar de haber un duelo actoral parece mas un duelo de decibeles vocales, donde lo único que se distinguen son gritos. Ambos durante todo el metraje lucen exagerados y sobré actuados, así como Bradley Cooper. En cuanto a Amy Adams y Jeremy Renner, ambos dan actuaciones tibias y que dentro del género de la comedia y el drama los hemos visto en papeles más complejos.

La película tiene problemas de ritmo, y se nota en su pobre conclusión, en parte por el énfasis que O. Russell quiere hacer en el desarrollo de sus personajes, excesos de tiempo en pantalla que afecta en el desarrollo de los mismos, en lugar de darle agilidad al desarrollo de su historia, teniendo como consecuencia momentos tediosos y que aportan poco al desarrollo narrativo de la misma, haciendo de esto un largo transcurrir hasta llegar a la veloz y predecible secuencia climática.

Lamentablemente, el nuevo film de este director no sabe si quiere ser una comedia burda, un drama político, una aventura dentro del genero de estafadores, o un drama comedia de triángulos amorosos, o peor aun, todo esto junto; con un elenco contemporáneo que peca de pretencioso al verlos en acción y un producto fílmico que resulta poco convincente apelando mas a la memorabília de una época en el espectador que a lograr ser una trascendente historia contemporánea de estafadores dentro de la historia del cine estadounidense como lo hiciera Steven Sodebergh con su remake de "La Gran Estafa".

CALIFICACIÓN: 6 / 10

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