13 marzo, 2011

Los matrimonios "modernos"

En los últimos años la industria de Hollywood se ha abierto al tema de la homosexualidad y dejando entrar guiones y directores que toquen el tema, aunque desde una perspectiva bastante manipulada como las reglas contemporáneas del cine estadounidense suelen ser, se reconoce que el tema ya no se trate como un escándalo si no como historias que incitan al debate y contar dramas que dejan algún mensaje a la sociedad. Como ejemplos “Secreto en la Montaña” o “Milk”, las más reconocidas por ser tratadas al Hollywood style.

Dentro de las nominadas al Oscar a Mejor Película este año se encontraba la película de Lisa Cholodenko “Los Niños están Bien”. El tema: Un matrimonio de lesbianas tiene que lidiar con la aparición del donante de esperma que tomaron para tener a sus dos hijos ya adolescentes.


Si bien Cholodenko, que escribe y dirige, decide suprimir esa polémica al hablar de una pareja homosexual estructurando el desarrollo de los personajes principales como un matrimonio común, la directora comete el primer error del filme, mostrar una visión del matrimonio llenó de clichés. La “esposa” (Moore), sin ambiciones dedicada al hogar y a sus hijos; el “esposo” (Bening) adicto al trabajo y se preocupa por mantener la unión de un nucleo familiar tomándose muy en serio la etiqueta de “jefe de familia”. Todo esto dejando en segundo plano lo que pudo ser un gran conflicto dentro de la trama, los hijos adolescentes que al tener un núcleo familiar atípico se dan a la búsqueda de la figura paterna en el padre biológico.

Todos los personajes en el film no llegan a un punto culminante de aprendizaje o crecimiento, incluso hasta los últimos minutos de la película donde se fuerza la situación del abandono del núcleo familiar retratado sin grandes tintes dramáticos, y quitándole importancia a personajes que van y vienen sin afectar el desarrollo de la historia (la amiga “sexosa” de Mia Wasikowsa, el amigo rebelde de Josh Hutcherson e incluso el mismo Mark Ruffalo como el padre de estos dos jóvenes actores) resulta todo muy superficial. La directora nos muestra más una comedia presentando escenas bastante gastadas y formulaicas que cuando al momento de querer entrar en el drama el espectador pierde el interés.

A pesar de lo común que la película puede ser en el aspecto de los temas que trata, hay una escena en particular donde el personaje de Annette Bening, después de descubrir el hilo negro de la situación, la directora nos cierra solo a su perspectiva alejándose de la realidad cerrándose en sí misma. Magnifica escena que permite un gran desenvolvimiento actoral para la actriz y un manejo interesante del lenguaje cinematográfico.

La directora y su musicalizador se apoyan una banda sonora musical muy actual que encaja en las atmosferas acertadamente. Incluyendo canciones desde Vampire Weekend hasta Joni Mitchell. Dejando así al filme como una mera comedia con tintes dramáticos que queda bastante a deber.

CALIFICACIÓN: 3/5

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