02 marzo, 2011

El Discurso de un Rey.


Es tan impresionante el poder que da el ganar un Oscar, que hace que una película pasé a la historia del cine e incluso dentro de la memoria del mismo espectador, donde para muchos, el premio es significado de “garantía”, aunque a lo largo de 83 entregas del premio de la Academia, queda claro que no siempre se premia a lo mejor.

Recién llevada a cabo la 83° Entrega del Oscar, la cual fue considerada de las más agiles pero también de las más predecibles en la historia de la premiación, resulto ganadora la película que hasta hace algunos meses atrás la crítica aún no ponía sus ojos en ella, siendo la película de David Fincher, Red Social, la favorita para ganar.




Me refiero “El Discurso del Rey”, la cual se estrenó semanas antes de la premiación haciendo que la crítica bajara del pedestal al filme de Fincher, que al final se llevó 4 Premios Oscar: “Mejor Película”, “Mejor Director”, “Mejor Guión Original” y “Mejor Actor”.

La película cuenta la historia basada en hechos reales a cerca de George VI y su caminó al trono de Inglaterra tratando de superar su tartamudez, la cual dentro del guión es tratado sutilmente llevándonos hasta la raíz del problema, resultando un análisis más psicológica e introspectivo del personaje, tocando temas variados pero sobre todo la voluntad y fuerza del personaje principal para anteponerse a las adversidades con las que se topa, con diálogos bastante elaborados que nos transportan a la época.


Esta ganadora del Oscar, si bien su fórmula es muy similar a filmes como “La Reina” o “Elizabeth”, su lenguaje visual y cinematográfico es bastante cuidado, meticulosamente manejado, con un montaje rítmico y sobresaliente, una fotografía arriesgada, con música muy clásica pero a la vez potente por parte de Alexander Desplat y actuaciones notables por parte de Helena Bonham Carter y Geoffrey Rush, pero sobre todo la actuación de Colin Firth es aquí la mejor, interpretando a George VI de una forma maravillosa y que no hace dudar de su galardón.

A pesar de parecer perfecto cada elemento del filme, el problema de “El Discurso del Rey”, es que todo sucede con tal elegancia, tal cuidado, que no permite al filme ser arriesgado dándole la oportunidad al espectador dejarse llevar y hacerlo sentir algo por cada situación mostrada. Todo esto sin significar que el filme sea plano, porque todo está ahí pero no ese se transmite ese feeling, ese algo que al final queda en tu memoria, haciéndola solo un bello filme histórico, pero que no hace mella en el espectador e incluso, sin los premios que ya le preceden, olvidable y convirtiéndola incluso en un filme pretencioso.

Para la suerte del este largometraje, a la Academia de Artes Cinematográficas de Hollywood le gustan este tipo de historias y su manejo artístico, y resaltando las repercusiones que ese “poder” del Oscar que mencione al principio le trae a un filme, sobre todo a “El Discurso del Rey” (igual sin olvidar a la ganadora del año pasado “Zona de Miedo”), sin duda la película lejos de ser o no una gran obra cinematográfica, obtiene la publicidad que necesita, así como la oportunidad de una gran distribución a nivel mundial.

¿Qué película no quisiera eso? ¿Qué persona involucrada en un proyecto cinematográfico no le gustaría que su película fuera reconocida?

CALIFICACIÓN: 4/5

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